martes, 3 de junio de 2008

¿Cómo es la vida de un lustrabotas?


¿Cómo es la vida de un lustrabotas?


Luis Eduardo Mejía López, de 53 años de edad, es un lustrabotas profesional del pasaje de La playa con una experiencia de 40 años. Es una persona alegre, muy bien vestida. En el momento de la entrevista, tenía puestos unos zapatos negros, un pantalón gris y una camisa blanca que usa a diario porque de un año para acá lo ha considerado como su uniforme de trabajo.

Su vida ha transcurrido y seguirá transcurriendo, según él, alrededor de la calle porque ese no es solamente el sitio donde trabaja, pues él lo ha considerado también como su hogar.

Vive en el Popular numero 2, en una casa propia gracias al “señor” Pablo Escobar Gaviria que se la regaló hace 30 años. En ella vive con su esposa y sus cuatro hijas, dos grandes y dos pequeñas. Las dos grandes trabajan vendiendo flores en el parque de Sabaneta y con eso le ayudan un poco con los gastos de la casa. Las dos pequeñas están en el colegio, que se lo paga el alcalde de Medellín.

Don Luis decidió ser lustrabotas porque cuando tenía 13 años se fue de la casa, ya que su papá era una persona que trabaja sacando arena del río de Medellín y le pagaban bien. Pero siempre se gastaba la plata en mujeres y en alcohol y solo iba a la casa cuando no tenía plata y le pegaba a su mamá y a sus hermanos. Entonces, un día Luis decidió salir de la casa con un hermano porque ya estaban cansados de ver siempre eso y a pesar de todo su mamá quería mucho a ese señor y no lo dejaba. En la calle sus hermanos y él lo único que vieron que podían hacer era limpiar zapatos porque no sabían ni leer ni escribir.

Él, por lustrar los zapatos, cobra $1.500, es barato porque la vida está muy dura y todos los días hay más personas pobres como él que tratan de buscar algo para hacer y esto es lo más fácil que encuentran. En sus días buenos se hace $25.000, pero en los malos solo se consigue $5.000, cuenta que en el día 5 de mayo del 2008 se quedó hasta las 11:00 p.m. y solo se hizo $8.000. Don Luis solo puede comer cuando le está yendo bien, se gasta $3.000 en un sancocho que compra en un negocio cerca, porque no se puede malgastar mas, pues lo que le sobra o lo que se hace es para llevarla para los gastos de la casa, pero son muchos las veces que le va mal. Entonces en esos días no come nada, de pronto se toma un tinto.

Como la situación está tan dura, a don Luis Alberto le toca buscarse la plata de cualquier forma. A veces, cuando no hay nada que hacer, se va para los lados del centro comercial el palacio y cuida motos y carros. Claro que eso ya es muy poquito porque como la Policía y Espacio Público no los dejan trabajar tranquilos, desde hace días no parquear por esos lados, entonces ya casi no va por allá.

Con respecto a la gente, don Luis dice que son muy amables, tiene algunos clientes que lo buscan siempre, más o menos cada dos días y ellos le pagan más de lo que el cobro porque lo estiman y además ya que él es muy formal con ellos y les conversa mucho.
Don Luis se caracteriza por ser muy trabajador y una persona de bien porque no le hace mal a nadie, respeta mucho a las personas y también a sus compañeros.

El trabajo es muy severo ya que solo se ven amenazas de muerte de muchachos que no les gusta rebuscársela sino que le quitan lo poco que hacen las personas indefensas que si quieren trabajar, lo peor de todo es que la policía los jode mucho y a veces les quita hasta el cajón.

Él dice que no le tiene miedo a la muerte porque si lo matan es mejor para el porqué se va a descansar y además vive muy tranquilo porque sus hijas mayores son también muy trabajadoras y sabe que no dejarán tirada a su mamá y a sus dos hermanas menores.

En su tiempo libre prefiere estar con la familia, dice que amigos no hay, prefiere estar con la esposa y las hijas y casi siempre va a jugar fútbol a una cancha que hay al frente de su casa. Esta es la vida que lleva Luis Eduardo Mejía López, un gran lustrabotas del pasaje de La Playa.

Pasaje Carabobo

Pasaje Carabobo.

El centro de Medellín es una zona de la villa del aburra, la cual es transitada a diario por miles de paisas, esta parte de la ciudad ha dado un giro rotundo tanto en su aspecto como en su seguridad.
Este pasaje en el centro de la ciudad es uno de los lugares más visitados por los extranjeros y por todos los antioqueños. En sus calles aun se pueden vivir muchos recuerdos de nuestros ancestros, recuerdos que serán imposibles de olvidar porque existen aun varias estructuras antiguas como la iglesia llamada “Veracruz”, un templo que aún conserva ese toque mágico que nos recuerda los antepasados.

En el centro de la ciudad encontramos que en la calle “Carabobo” se mezclan todas las clases sociales que existen en nuestra región, por este pasaje transitan desde las personas con más clase, hasta personas de clase baja como lo son, prostitutas, indigentes, vendedores ambulantes, etc. Personas que día a día se rebuscan la vida de diversas formas, aunque a veces no sea muy bien vista por el resto de los ciudadanos. En este pasaje se pueden encontrar miles de personas de gran edad, que por medio de este rincón de la eterna primavera, recuerdan las épocas de su juventud, las épocas de arrieros y mulas y quien sabe cuántas más.

Es imposible no hablar de el ferrocarril de Antioquia, en donde una de sus estaciones era la estación de Medellín y que también a lo largo de un proceso de embellecimiento se fue remodelando, dejando aun el nombre de estación de Medellín, lo que nos muestra que día a día se está tratando de recuperar grandes sectores, los cuales se habían convertido en zonas marginales, desprotegidas y que le daban muy mal aspecto al sector más importante de nuestra ciudad “El Centro”.

Actualmente en distintas zonas del territorio regional se han construido gran cantidad de centros comerciales con diversidad de almacenes de marcas y zonas recreativas, pero ha sido imposible que estos negocios le quiten protagonismo al centro de Medellín, que gracias a su recorrido que trae desde hace muchos años y al apoyo de la alcaldía que ha colaborado tanto en su aspecto, como en la construcción de nuevos pasajes y zonas peatonales, sigue siendo el sector que más vende y el que más empleos genera.

Descripcion de la pelicula "Encantada"


ENCANTADA

Esta película presenta una historia de cuentos de hadas, príncipes, castillos y lugares mágicos, pero de repente todo cambia del paisaje mágico al paisaje de vida real en la ciudad.

La historia se desenvuelve así: Morgan es una niña de la ciudad de Nueva York que vivía al lado de su padre Robert. Ella no era normal, era una pequeña que creía y vivía por los cuentos de hadas, su vida cotidiana giraba en torno a su imaginación, pero su padre, un hombre normal, solo creía en lo duro que era vivir en su ciudad y lo que tenía que hacer para poder subsistir en ésta.

Una noche sucede algo esplendoroso, algo mágico. Resulta que una doncella llamada Giselle aparece como por arte de magia a Manhattan. Ella tenía problemas, ya que era un lugar raro y llenaba un buen rato dando vueltas en busca de su castillo. De pronto Giselle encuentra una cartelera en forma de castillo que de impacto lo confundió con su palacio y buscó la forma de entrar en éste. Muy cerca, Robert y su hija iban de camino a casa por fortuna Morgan vio a la princesa que en ese instante tenía problemas ya que se estaba resbalando de la cartelera. Morgan, feliz por lo que estaba viendo, pero preocupada por lo que le estaba sucediendo a Giselle, le pide ayuda a su padre para que auxilie a esa princesa.

Robert acude a donde Giselle para socorrerla pero en el momento en que está cerca de ella por desgracia ésta cae sobre él y ambos se hacen daño. Morgan corre como puede hasta el lugar para ver que no les hubiera pasado algo malo a ninguno de los dos, y por fortuna había sido así.
Después de haber pasado este suceso, un poco más calmada, Giselle comienza a contarles todo sobre ella, les dice que su palacio queda en una tierra muy lejana llamada Andalasia.

Giselle había llegado a Nueva York ya que desde su reino fue enviada por un pozo, después de un rato, ella se encontraba un poco más calmada y a su vez ansiosa porque esperaba el rescate de su príncipe, el cual se llamaba Edward, quien andaba en busca de ella para darle el verdadero beso del amor, que en su reino era lo más valioso que podían hacer los caballeros.

Morgan no podía creer lo que estaba viviendo y en su felicidad decide convencer a su padre para que dejara quedar en Giselle en casa, Robert asombrado y al mismo tiempo desconfiado por lo que sucedía, termina aceptando la petición de su hija.

En la mañana siguiente, Giselle salió a la calle en busca de unos amigos, lo único que encontró fue varios peludos; los cuales llevó a casa para que organizaran todo como forma de pago por lo que habían hecho Morgan y su padre.

Robert, un poco más confiado y seguro de Giselle, decide invitarla a ella y a su hija a cenar a un restaurante. Cuando todos estaban sentados, de repente una ardilla salta sobre la mesa y se pone sobre Giselle. Esta ardilla era Pip, la mejor amiga de la princesa en Andalasia, quien acudió a ella para contarle que su príncipe Edward ya estaba en la ciudad en busca de Giselle.

Más tarde, y luego de una intensa búsqueda, el príncipe halla a Giselle para llevarla de nuevo a ocupar su trono; lo que le causo gran desconsuelo y tristeza a Morgan y su padre, porque estaban muy apegados a la princesa la cual no poseía mucho dinero en Nueva York.

Al día siguiente en la tarde, Giselle regreso de nuevo a la ciudad porque se le presento un gran problema, había sido invitada a un baile, pero no tenía vestido ni zapatos para acudir a éste. Morgan decide sacar la tarjeta de crédito de su padre que era solo para emergencias y se va de compras con la princesa, hallaron el vestido y los zapatos más bonitos y esa tarde fue la más agradable para Morgan en toda su vida.

Llegó la hora del baile y Giselle se veía esplendida al lado de su príncipe y un poco asombrada porque en la fiesta también se encontraba Robert, pero en el baile sucedió algo terrible, había llegado la madrastra de Edward. Esta era una mujer muy mala y solo fue en búsqueda de causarle desgracias y problemas a Giselle, lo cual fue así porque la envenenó y la princesa se desplomó al suelo. Todos sabían que el remedio para esto era el verdadero beso del amor, entonces Edward acudió a dárselo y la princesa no reacciono y Robert quien estaba cerca de ella sintió algo extraño que le decía que él era el príncipe y llegó hasta donde ella estaba a darle el beso y con el asombro de todos los invitados despertó.

Esta historia concluyó con la boda de Robert y Giselle, y con la felicidad de Morgan quien no podía creer que todos sus sueños se habían vuelto realidad.

Autobiografía

Paula Andrea Vásquez Monsalve, Nació el 16 de noviembre de 1988 en envigado (Antioquia), hija de Elvia María Monsalve García y Ovidio Toro Fernández, la menor de seis hermanos, curso sus estudios primarios y secundarios en el Liceo La Paz de Envigado y acaba de ingresar a la universidad Eafit, para comenzar sus estudios en el programa de comunicación social.

Paula actualmente vive con su madre, hermana y sobrina, en un hogar muy cálido y muy amoroso, en donde la unión y el apoyo son la base primordial que los caracterizan a cada uno de los integrantes de esa familia.

Ella es una persona muy alegre, sincera y respetuosa, tiene una gran cantidad de valores, cualidades y defectos, es humilde de corazón, aunque a veces es muy llevada de su parecer, pero cuando tiene errores los reconoce y procura corregirlos de inmediato, tratando de evitar al máximo un dolor interior y exterior de ella y de las personas que lo rodean.

Es una mujer que le gusta mucho el deporte, es muy dedicada al gimnasio, en especial le encanta hacer spinning y aeróbicos, en sus ratos libres le gusta ir a cine, salir de compras o ir a comer con su novio con el que pasa gran cantidad de su tiempo.

Opinión de jhonatan su novio.

Es una persona muy inteligente, especial y dedicada a todo lo que le gusta, una mujer que todo lo que se propone lo logra, es una mujer integra, llena de valores. Es una persona maravillosa llena de cualidades, las cuales sabe utilizar tanto para su bien como para el de los demás.

Opinión de Johnny el suegro.

Es una niña que a los primeros días de conocerla, vi en ella una mujer un poco llevada de su parecer, una mujer que estaba metida muy profundamente en el modernismo, deseosa de cualquier cosa menos de su progreso. Fueron pasando los días y en la familia aprendimos a convivir y a compartir con ella y a medida que mas la conocíamos fuimos viendo sus riquezas tanto personales como espirituales que nos fue aportando al paso del tiempo, todo esto fue creando una retroalimentación entre ella y todos nosotros, llegando ella a cambiar su desarrollo de niña adolescente a una mujer más madura, buscando así un futuro más promisorio.

miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Como es la vida de un lustra botas?

Luis Eduardo Mejía López de 53 años de edad, es un lustrabotas profesional del pasaje de la playa con una experiencia de 40 años. Es una persona alegre, muy bien vestida. En el momento de la entrevista, tenia puestos unos zapatos negros, un pantalón gris y una camisa blanca que usa a diario, porque de un año para acá lo ha considerado como su uniforme de trabajo.

Su vida ha transcurrido y seguirá transcurriendo según él alrededor de la calle, porque ese no es solamente el sitio donde trabaja, pues él lo ha considerado también como su hogar.

Vive en el popular #2, en una casita propia gracias al señor Pablo Escobar Gaviria que se la regalo hace 30 años, en esta vive con su esposa y sus cuatro hijas, dos grandes y dos pequeñas. Las dos grandes trabajan vendiendo flores en el parque de sabaneta y con eso le ayudan un poquito con los gastos de la casa, las dos pequeñas están en el colegio, que gracias al alcalde de Medellín tienen la oportunidad de estudiar.

Don Luis decidió ser lustrabotas porque cuando tenía 13 años se fue de la casa, ya que su papá era una persona que trabaja sacando arena del rio y le pagaban bien, pero siempre se gastaba la plata en mujeres y en alcohol y solo iba a la casa cuando no tenia plata y le pegaba a su mamá y a sus hermanos, entonces un día decidió salir de la casa con un hermano, porque ya estaban cansados de ver siempre eso y a pesar de todo su mamá quería mucho a ese señor y no lo dejaba. Entonces en la calle sus hermanos y él lo único que vieron que podían hacer era limpiar zapatos, porque no sabían ni leer ni escribir.

El por lustrar los zapatos cobra $1.500, es barato porque la vida está muy dura y todos los días hay más personas pobres como él, que tratan de buscar algo para hacer y esto es lo más fácil que encuentran. En sus días buenos se hace $25.000, pero en los días malos solo se hace $5.000, cuenta que en el día de ayer se quedo hasta las 11:00 pm y solo se hiso $8.000. Don Luis solo puede comer cuando le esta yendo bien, se gasta $3.000 en un sancochito que compra en un negocio cerca, porque no se puede malgastar mas, pues lo que le sobra o lo que se hace es para llevarla para los gastos de la casa, pero son muchos los días que le va mal, entonces en esos días no come nada. De pronto se toma un tinto.

Como la situación esta tan dura a Don Luis Alberto le toca buscar la plática de cualquier forma, a veces cuando esto está muy duro, se va para los lados del palacio y cuida motos y carros, claro que eso ya es muy poquito por que como la policía y espacio público no los dejan trabajar tranquilos, desde hace días no dejan parquear por esos lados, entonces ya casi no va por allá.

Con respecto a la gente Don Luis nos cuenta que son muy amables, tiene algunos clientes que lo buscan siempre, más o menos cada dos días y ellos le pagan un poquito más de lo que el cobro, porque lo estiman y además ya que él es muy formal con ellos y les converso mucho.

Don Luis se caracteriza por ser una persona muy trabajador y una persona de bien, porque no le hace mal a nadie, respeta mucho a las personas y también a sus compañeros.

El nos cuenta que este trabajo es muy duro ya que solo se ven amenazas de muerte de muchachos que no les gusta rebuscársela sino que les quitan a personas indefensas que si quiere trabajar ,lo peor de todo es que la policía los jode mucho y a veces les quitan hasta el cajón.

El es una persona que no le tiene miedo a la muerte, porque si lo matan es mejor para el por qué se va a descansar y además vive muy tranquilo porque sus hijas mayores son también muy trabajadoras y sabe que no dejan tirada a su mamá y a sus dos hermanas menores.

En su tiempo libre prefiere estar con la familia, dice que amigos no hay, prefiero estar con la esposa y las hijas y casi siempre van a jugar futbol a una canchita que hay al frente de su casa. Esta es la vida que lleva Luis Eduardo Mejía López un gran lustrabotas del pasaje de la playa.
Luis Eduardo Mejía López de 53 años de edad, es un lustrabotas profesional del pasaje de la playa con una experiencia de 40 años. Es una persona alegre, muy bien vestida. En el momento de la entrevista, tenia puestos unos zapatos negros, un pantalón gris y una camisa blanca que usa a diario, porque de un año para acá lo ha considerado como su uniforme de trabajo.

Su vida ha transcurrido y seguirá transcurriendo según él alrededor de la calle, porque ese no es solamente el sitio donde trabaja, pues él lo ha considerado también como su hogar.

Vive en el popular #2, en una casita propia gracias al señor Pablo Escobar Gaviria que se la regalo hace 30 años, en esta vive con su esposa y sus cuatro hijas, dos grandes y dos pequeñas. Las dos grandes trabajan vendiendo flores en el parque de sabaneta y con eso le ayudan un poquito con los gastos de la casa, las dos pequeñas están en el colegio, que gracias al alcalde de Medellín tienen la oportunidad de estudiar.

Don Luis decidió ser lustrabotas porque cuando tenía 13 años se fue de la casa, ya que su papá era una persona que trabaja sacando arena del rio y le pagaban bien, pero siempre se gastaba la plata en mujeres y en alcohol y solo iba a la casa cuando no tenia plata y le pegaba a su mamá y a sus hermanos, entonces un día decidió salir de la casa con un hermano, porque ya estaban cansados de ver siempre eso y a pesar de todo su mamá quería mucho a ese señor y no lo dejaba. Entonces en la calle sus hermanos y él lo único que vieron que podían hacer era limpiar zapatos, porque no sabían ni leer ni escribir.

El por lustrar los zapatos cobra $1.500, es barato porque la vida está muy dura y todos los días hay más personas pobres como él, que tratan de buscar algo para hacer y esto es lo más fácil que encuentran. En sus días buenos se hace $25.000, pero en los días malos solo se hace $5.000, cuenta que en el día de ayer se quedo hasta las 11:00 pm y solo se hiso $8.000. Don Luis solo puede comer cuando le esta yendo bien, se gasta $3.000 en un sancochito que compra en un negocio cerca, porque no se puede malgastar mas, pues lo que le sobra o lo que se hace es para llevarla para los gastos de la casa, pero son muchos los días que le va mal, entonces en esos días no come nada. De pronto se toma un tinto.

Como la situación esta tan dura a Don Luis Alberto le toca buscar la plática de cualquier forma, a veces cuando esto está muy duro, se va para los lados del palacio y cuida motos y carros, claro que eso ya es muy poquito por que como la policía y espacio público no los dejan trabajar tranquilos, desde hace días no dejan parquear por esos lados, entonces ya casi no va por allá.

Con respecto a la gente Don Luis nos cuenta que son muy amables, tiene algunos clientes que lo buscan siempre, más o menos cada dos días y ellos le pagan un poquito más de lo que el cobro, porque lo estiman y además ya que él es muy formal con ellos y les converso mucho.

Don Luis se caracteriza por ser una persona muy trabajador y una persona de bien, porque no le hace mal a nadie, respeta mucho a las personas y también a sus compañeros.

El nos cuenta que este trabajo es muy duro ya que solo se ven amenazas de muerte de muchachos que no les gusta rebuscársela sino que les quitan a personas indefensas que si quiere trabajar ,lo peor de todo es que la policía los jode mucho y a veces les quitan hasta el cajón.

El es una persona que no le tiene miedo a la muerte, porque si lo matan es mejor para el por qué se va a descansar y además vive muy tranquilo porque sus hijas mayores son también muy trabajadoras y sabe que no dejan tirada a su mamá y a sus dos hermanas menores.

En su tiempo libre prefiere estar con la familia, dice que amigos no hay, prefiero estar con la esposa y las hijas y casi siempre van a jugar futbol a una canchita que hay al frente de su casa. Esta es la vida que lleva Luis Eduardo Mejía López un gran lustrabotas del pasaje de la playa.

¿Como es la vida de un lustrabotas?

Luis Eduardo Mejía López de 53 años de edad, es un lustrabotas profesional del pasaje de la playa con una experiencia de 40 años. Es una persona alegre, muy bien vestida, en el momento de la entrevista, tenia puestos unos zapatos negros, un pantalón gris y una camisa blanca que usa a diario, porque desde hace un añito para acá lo ha considerado como su uniforme de trabajo.

Su vida ha transcurrido y seguirá transcurriendo según él, alrededor de la calle, porque ese no es solamente el sitio donde trabaja, pues él lo ha considerado también como su hogar.

Miremos lo que don Luis Eduardo nos dice:

¿Bueno Don Luis, donde vive usted?
Yo vivo en el popular #2, vivo en una casita propia gracias al señor Pablo Escobar Gaviria que me la regalo hace 30 años, en la casita vivo con mi esposa y mis cuatro hijas.

¿Cuénteme un poco de su familia?
Bueno, yo soy una persona casada, tengo cuatro hijas, dos grandes y dos pequeñas. Las dos grandes trabajan vendiendo flores en el parque de sabaneta y con eso me ayudan un poquito con los gastos de la casa, las dos pequeñas están en el colegio, que gracias al alcalde de Medellín tienen la oportunidad de estudiar.

¿Porque es usted lustrabotas?
Porque yo cuando tenía 13 años me fui de la casa, porque mi papá era una persona que trabaja sacando arena del rio y le pagaban bien, pero siempre se gastaba la plata en mujeres y en alcohol y solo iba a la casa cuando no tenia plata y nos pegaba a mi mamá y a mis hermanos, entonces un día decidimos dos hermanos y yo salir de la casa, porque ya estábamos cansados de ver siempre eso y a pesar de todo mi mamá quería mucho a ese señor y no lo dejaba. Entonces en la calle mis hermanos y yo lo único que vimos que podíamos hacer era limpiar zapatos, porque no sabemos ni leer ni escribir.

¿Cuánto cobra usted por lustrar los zapatos?
Yo cobro $1.500

¿Porque tan barato, cuanto hace usted por día?
Porque ya hay muchos trabajadores entonces a uno le toca bajar los precios, es que esto está muy duro porque todos los días hay más personas pobres como uno, que tratan de buscar algo para hacer y esto es lo más fácil.
¿Cuando le va bien cuanta plata se gana?
Yo a veces me hago hasta $25.000, pero también hay días que solo hago $5.000, por ejemplo ayer eso estaba muy malo y trabaje hasta las 11:00 pm y solo pude hacerme $8.000.

¿Entonces usted está todo el día en la calle, que hace para comer?
Mmm yo como a veces, cuando me esta yendo muy bien voy allí arriba y me compro un sancochito de $3.000, por que no me puedo malgastar lo otro, porque esa platica es para llevarla a mi casa, pero son muchos los días que me va mal, entonces esos días no como nada. Ah de pronto un tinto.

¿Don Luis y usted hace alguna otra actividad?
Si claro, a uno le toca buscar la plática de cualquier forma, a veces cuando esto está muy duro, me voy para los lados del palacio y cuido motos y carros, claro que eso ya es muy poquito por que como la policía y espacio público no lo dejan trabajar a uno tranquilo, desde hace dias no dejan parquear por esos lados, entonces ya casi no voy por allá.

¿Cómo son los clientes con ustedes?
La gente es muy amable, yo tengo algunos clientes que me buscan siempre a mi, mas o menos cada dos días y ellos me pagan un poquito más de lo que yo cobro, porque me estiman y además yo soy muy formal con ellos y les converso mucho.

¿Todos tenemos muchas cualidades, dígame las suyas?
Eso sí, yo soy muy trabajador y soy una persona de bien, porque no le hago mal a nadie, respeto mucho a las personas y también a mis compañeros.

¿Cómo es la vida acá en la calle?
Hay mi amor esto es muy duro, uno acá solo ve amenazas de muerte de muchachos que no les gusta rebuscársela sino que nos la quitan a nosotros, a las personas indefensas y no solo eso la policía lo jode mucho a uno y a veces nos quitan hasta el cajón.

¿Y a usted no le da miedo que algún día le hagan algo malo por robarle?
No para nada, no le tengo miedo a la muerte, si me matan me voy a descansar y además vivo muy tranquilo porque mis hijas mayores son también muy trabajadoras y sé que no dejan tirada a mi esposa y a mis dos niñas.

¿En su tiempo libre, prefiere estar con su familia o con sus amigos?
Con mi familia, amigos no hay, yo prefiero estar con mi esposa y mis hijas y casi siempre nos vamos a jugar futbol a una canchita que hay al frente de la casa.

Bueno don Luis, no le quito más tiempo, es usted una persona muy alegre y muy formal y espero que en la vida le vaya cada vez mejor.